VIAJANDO EN CONTENEDOR
Eran ya las tantas de la mañana y nuestros amigos decidieron poner fin a esa alocada noche fiestera. Decidieron acompañar a "Marsupilamius" hacia San Lorenzo, para que esta no fuera sola hasta casa. Debido a una extraña razón, "Marsupilamius" decidió coger carrerilla y empezar a hablar hasta por los codos. Mejor dicho, más que hablar era "Rutar" (dícese de cuando mantienes una conversación airada sin ningún motivo aparente, preguntandote y contestandote a ti mismo) , es decir estaba hablando sola como si tuviese doble personalidad. Los otros dos personajes se miraban uno al otro preguntandose atónitos por qué su fiel amiga se había convertido en "Smeagol" y maldiciendo el momento que se les ocurrió ofrecerse para acompañar a "Marsupilamius" hasta su casa. Viendo que no había remedio para que "Smeagol" se callase, nuestros acompañantes la amenazaron , diciendola que si no dejaba de protestar la metían en un contenedor y la dejaban allí. Ella contesto con una sonrisa, intentando retar a sus amigos, ya que veía incapaz que sus propios compañeros de fatigas puedieran hacer este acto. Y no iba muy desencaminada, los dos acompañantes no se atrevieron a meterla dentro del contenedor. Pero viendo el dolor de cabeza que levanta y viendo que no tenían esperanzas de que pudiera callarse, cuando se acercaban al centro de salud vieron un contenedor el cual estaba vacío. Estos no se atrevieron a meterla dentro pero se les ocurrio una idea mejor. Viendo lo poco que pesaba "Marsupilamius" y viendo que había pendiente descendente en la subida a San Lorenzo, nuestros boraces amigos recordaron lo poco que aprendieron en el instituto y descubrieron que la Física puede aplicarse a la vida real. Cogieron a "Marsupilamius" y la subieron encima del contenedor, dieron un fuerte empujón y ésta fue conductora de un auténtico "Auto Loco". El contenedor en un principio siguió una trayectoria uniforme, pero de repente ambos compañeros recordaron una cosa muy importante en las leyes de la cinética. ¡¡¡¡ EXISTE LA ACELERACIÓN!!!! El "vehículo" empezó a coger velocidad mientras "Marsupilamius" votaba encima de la tapa del contenedor debido a las continuas vibraciones provocadas por la irregularidad del terreno. En uno de esos baches el "Auto Loco" decidió revelarse contra su inquilino y se desizo de él. "Marsupilamius" salió por los aires aterrizando en el suelo callendo de culo. Los dos "amigos" se interesaron por su estado, ella solo repetía :"Mi Coxissssssss" mientras se tocaba la parte baja de la espalda. Al final los acompañantes no lograron que ella se callara de camino a San Lorenzo, porque a partir de la carrera de los "Autos locos" ésta solamente sabía decir "mi Coxissssssssssss". Nuestros amigos se dieron por vencidos y se fueron con un terrible dolor de cabeza para sus respectivas casas mientras que "Marsupilamius"se llegó hasta San Lorenzo con dolor de "COXIS".
Ésta historia surgió una semana santa de esas que pasan volando, una semana santa que marcan por las pequeñas historietas que nos esconden los rincones tabareses. Una de esas anécdotas la protagonizaron "Chikitajus comunus", "Draculus Comunus" y "Marsupilamius".
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