Son muchos los momentos que uno recuerda de cada año en unas fiestas de Tábara. Y es que cuando intentamos recordar lo que realmente nos ha apasionado en las fiestas de Tábara es francamente difícil acordarte de todos los momentos que has vivido. Como ya dije en mi reseña de hace dos años, quizás sea por acumulación de anécdotas las cuales todas quieren llegar a ser el recuerdo más importante.
Sin embargo, haciendo recuento de los años que llevo de peñista (casi 20 años) me doy cuenta de que la vida como peñista en las fiestas de Tábara es como "un deber". Que conste que no estoy diciendo que si no tienes peña, uno no se lo va a pasar bien en fiestas, es más, dudo que uno no disfrute de ellas en cualquier situación. Simplemente creo que muchas cosas que se hacen en fiestas parten de un plus de diversión por el simple hecho de estar representando a una peña.
Uno de esos recuerdos que tengo en la cabeza es cuando con tan solo 5-6 años disfrutaba de mi niñez mientras envidiaba a mi tía. Ella se ponía la camiseta de la peña, "Sin Historias", y era como si se transformara. Realmente la envidiaba. Yo también quería formar parte de una peña porque no me valía con un silbato y un sombrero, quería saber lo que se sentía cuando te enfundabas un farandal. Mi tía quiso compartir ese deseo conmigo y con mi hermano y, simplemente con cinta aislante, nos "dibujo" el nombre de "Sin Historias" en una camiseta vieja. Yo fardaba de peña todo lo que quería y más, pero... eso aún no me llenaba del todo.
Quizás por la turra que dábamos en casa con el tema, o quizás porque mi madre el hecho de organizar cosillas le tira (eso me parece que es de familia), mi hermano y yo conseguimos ser de una peña. Pero no de una peña cualquiera, sino... de una de las peñas que ha marcado un antes y un después en la historia de muchos peñistas. Mi madre junto Pili, la tía de Santi, fundó la archiconocida Peña Arco Iris. Esta peña "recolectó" a toda la chiquillada tabaresa que andaba por aquellas fechas dando guerra por el pueblo, llegamos incluso a ser 50 integrantes, nos hicimos unas camisetas con un arco iris dibujado en toda la espalda y... a disfrutar!!
Siendo de Arco Iris tenias los mismo derechos y obligaciones que cualquier peñista. Por ejemplo, debías cumplir los turnos de barra todas las noches para atender a padres, madres, tíos y demás familia que llegaban a la peña justo cuando era tu turno, pero eso sí, el horario de ir a la cama, se extendía por el mero hecho de llevar una camiseta de peña. Además podías hartarte a beber Coca-Cola's y Fanta's. Cuando nos aburríamos de tomar esto, bebíamos lo que nosotros llamábamos "kalimotxo". No os asusteeeis!!!! por aquel entonces el kalimotxo era para nosotros mezclar Coca-Cola, Fanta Naranja y Fanta Limón en un mismo vaso. Todo un cóctel ¿verdad? Eso sí, teníamos totalmente prohibido beber limonada que era el único alcohol que teníamos en la peña. Aunque se de buena tinta que alguno no cumplió la promesa de no probar ni gota de limonada. La verdad es que era tan dulce...
Además el torneo interpeñas lo jugábamos todos los años, eso si que era un problema, ¿Cómo hacer para que 50 niños jueguen un partido de futbito cuando solamente pueden jugar 5 a la vez? Esto traía siempre más de un llanto.
Pero sin duda el recuerdo que más tengo en la cabeza es el desfile de peñas. Por aquel entonces, al igual que ahora, también nosotros hacíamos desfile por la tarde, pero en realidad, desfilábamos solo nosotros por el pueblo porque el pasacalles nocturno no estábamos autorizados a asistir. Pero era un desfile especial. Cabalgando con la burra mi abuelo Manuel, toda la chiquillada nos subíamos en el carro preparado para la ocasión y disfrutábamos del desfile tirando caramelos a la gente. Buenos recuerdos me vienen de ese desfile y quizás, a más de uno también le vengan.
Por aquel entonces yo ya sabía que mi vida estaba ligada al mundo de las peñas, sabía que para mi las peñas, harían de las fiestas de Tábara algo especial y es por eso por lo que cada año, lucho y reivindico a las peñas como algo más que un grupo de amigos que se reúnen para beber. Porque las fiestas, sin las peñas no serían lo mismo y porque estoy convencido desde aquel momento que me enfunde por primera vez la camiseta de Arco iris que: "SIN PEÑAS NO HAY PARAÍSO" |