"Días 13 al 15: Ya no somos Madrileños, vascos o catanes, ni Castellano - leoneses ni andaluces, etc.….. ¡No!, todos somos por unos días TABARESES..."
SERGIO -DEKADENZIA
19-09-2007
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El verano siempre es una época especial para los que vamos a Tábara, la esperamos con impaciencia desde el mes de Septiembre del año anterior y, aunque parezca mentira, cada año la impaciencia va a más. Qué decir del verano del 2007……uf!!!!! Ha sido genial…… Seguramente viendo las fotos a todos se nos escapara alguna sonrisa y ni que decir tiene si vemos los videos, como el que está colgado en esta página de un “bandolero” muy especial, jejejeje (ya sabéis q quien me refiero) Ya desde los primeros días de Agosto se siente un ambiente aun más especial (si eso es posible en Tábara): el pueblo llenándose cada día más de niños jugando montados en sus bicis y llenando de vida las calles o dando patada al balón ya desgastado por el suelo; corrillos de adolescentes en las escaleras del ayuntamiento, sitio que alguna vez nos ha servido a todos de punto de encuentro; y las terrazas de los bares llenas do los que se juntan para ponerse al día de lo ocurrido en un largo pero cada vez más corto año en sus lugares de residencia. Es ese ambiente el que tanto nos gusta, pero cuando realmente nos sentimos en fiestas es cuando vemos colgar las luces que alumbraran las verbenas, tanto los que nos sentimos “san lorenzanos” como “tabareses”, esas luces y banderas que siempre son las mismas pero tampoco queremos que nos las cambien. Ya se nota la impaciencia de los días previos, dando los últimos retoques a las peñas los que tenemos un local fijo; o la impaciencia de los que buscan un local para pasar las fiestas, repasando todos los posibles locales en potencia de los familiares, por muy lejanos que sean. Días 10 y 11 de Agosto, empiezan las fiestas, Todos los niños citados en el San Lorenzo a eso de las 18:00 horas para empezar con los juegos, aunque algunos solo van para tirarse al bebedero que los días antes han limpiado con esmero e ilusión, y es en ese momento, cuando oyes los gritos de los niños disfrutando y de sus padres y/o abuelos preocupados cuando vuelven a tu memoria imágenes de esos mismos momentos, pero años atrás, cuando ese niño al que le han prohibido tirarse al agua hace caso omiso y se zambulle una y otra vez (todos los que lo vivisteis en su día sabéis a lo que me refiero). Y después a las primeras verbenas del año. Dia 12, un día de descanso que los que empiezan a vivir las fiestas se quejan de que no se haga nada por la noche, pero que para los que ya hemos vivido unas cuantas nos es más necesario cada año para afrontar lo que nos espera los próximos días. Días 13 al 15: Sin duda los más esperados del año, unos días en los que dejamos aparcadas las preocupaciones y nuestra única ambición es pasarlo lo mejor posible y estar con esos a los que no ves en todo el año. Ya no somos Madrileños, vascos o catanes, ni Castellano - leoneses ni andaluces, etc.….. ¡No!, todos somos por unos días TABARESES. Vamos a las verbenas de esos días con una felicidad única y disfrutamos cada momento intensamente, viviéndolo al máximo e intentando que dure lo máximo, pidiendo al reloj que se pare, que no marque ni un segundo más. Y ni que decir tiene el toro de fuego, ese objeto que cuando eres pequeño no quieres ni ver y cuando pasan los años no quieres más que corre tras él. También recordamos los fuegos artificiales, cuando bajamos hasta la plaza de toros para verlos todos juntos, sin rivalidades entre las peñas por unos minutos, simplemente tirarnos en la explanada o en la carretera y disfrutar de esos 15 minutos escasos, viendo la luces de colores reflejadas en las caras de tus amigos, y te das cuenta de por muchos años que pasen, siempre son las mismas caras, y no quieres que cambien, porque son esas mismas caras las que hacen que Tábara sea tan especial, y por las que vuelves cada año. Días 16: El peor sin duda de todas las fiestas.” Esto se acaba chic@s y hay que disfrutarlo al máximo”, esta es la frase que todos nos repetimos en la cabeza mientras nos ponemos por última vez la camiseta de nuestra peña y salimos por la puerta de casa. Esa noche es una mezcla de alegría y tristeza, en tu interior sabes que en unas horas, esos amigos que se han convertido en tu particular familia por unos días, empezaran a marcharse para sus ciudades. Con la posibilidad de que pase un año hasta que os volváis a juntar todos (y si vuelven todos). Atrás quedaron los “Juegos – Etilikos ”, el Interpeñas, La chocolatada y concurso de tortillas, la carrera de calzoncillos, y muchas horas que nos saben a escasos minutos, con la esperanza de que el año que viene llegue pronto para volver a sentirnos Tabareses por unos días. |