"Me tiemblan las manos cuando saco cada instantanea, las letras de las canciones desaparecen de mi mente y no puedo cantarlas en el escenario, hasta mi personalidad juega conmigo. Porque en ese instante, no me siento como Óscar... simplemente me siento... LA PERSONA MAS FELIZ DEL MUNDO... "

OSCAR -KOMA ETILIKO
8-03-08

Cuando intento recordar una sola cosa de las fiestas mi cabeza no da abasto, se inundan de recuerdos y no se por donde empezar. Creo que lo voy a hacer de esta manera: Voy a escribir lo primero que se me ocurra e intentaré explicarlo de la forma más expresiva posible.

El primer recuerdo que me acaba de de venir ahora a la cabeza es "El cielo Tabarés", sisi, este cielo que todos conocemos, que nos hemos quedado embobados mirando perplejos en esas noches veraniegas. Pero mi recuerdo se refiere al cielo Tabarés visto desde la prespectiva de un 15 de agosto a las 3 de la mañana. Mi recuerdo se está centrando en el momento en que pude ver el cielo flotando en el aire.

Retrocedo en el tiempo. 15 de agosto sobre la 3-4 de la mañana, La Orquesta Hollywood vuelve a ser directores de orquesta de las fiestas por unas horas. Mi cámara de fotos con ansias de recaudar instantaneas, me pide que suba al escenario para filmar el ambiente de la gente bajo los pies de la orquesta. Mi corazon vibra tanto que me cuesta horrores subir al escenario, a partir de este momento es cuando el tiempo empieza a hacer de las suyas. Todo lo acontecido en ese instante es como a cámara hiperlenta.

Porque desde el momento en el que me subo al escenario todos los años en la Orquesta Hollywood para sacar las fotos, el tiempo se detiene. Es como si estuviera en un sueño en que no sabes cual es el siguiente paso que vas a dar, porque ya desde alli arriba el cielo tabarés se ve de ditinta manera, es como si la Luna se estuviera fijando solo en la verbena de Tabara y tuviera de complice a las estrellas.

Me tiemblan las manos cuando saco cada instantanea, las letras de las canciones desaparecen de mi mente y no puedo cantarlas en el escenario, hasta mi personalidad juega conmigo. Porque en ese instante, no me siento como Óscar... simplemente me siento... LA PERSONA MAS FELIZ DEL MUNDO... y desearía que ese momento durara más.

Cuando termino de hacer mi labor de paparazzi el cielo Tabarés empieza a darme algún guiño que otro, empieza a cautivarme con su belleza, es como si me estuviese esperando... Entonces es cuando llega la apoteosis. Todos los de mi peña y alguno que otro más, se ponen en posición para cogerme. Mis pies en la esquina del escenario balancean mi cuerpo esperando al momento y... me tiro del escenario...

Me recogen entre todos con sus manos y lejos de dejarme en el suelo voltean mi cuerpo para que mire hacia arriba, para que me cautive el cielo tabarés. La luna me miraba a mi... yo a ella. La felicidad inundaba todo mi cuerpo... En realidad esta felicidad es una mezcla entre el amor al cielo tabarés y la confianza que me da mi gente. Muchos me dijeron, "¿cómo te tiras desde el escenario?, te fias mucho de que te cojan", y mi respuesta siempre es la misma, "me tiraría una y mil veces porque confio en ellos 100%."

Soy, como diría aquel... UN ROMÁNTICO DEL CIELO TABARÉS,

¿CONTINUARÁ?...